El camino entre el el guerrero y el monje

Bienvenido a mi sitio en la red.

Me llamo Vicente de la Cruz, soy criminólogo y profesionalmente soy consultor especializado en seguridad integral, con dilatada experiencia en dispositivos de protección de personas  e instalaciones, sin que para mi suponga un obstáculo que estén en zonas de alto riesgo.
Me dedico a la protección de  expatriados, empresarios, directivos y miembros de organizaciones internacionales por medio de mi humilde Grupo empresarial Avizor Group International Intelligence & Security  www.avizorgroup.com .
Realizo asesoramiento y distribución de equipos y materiales de seguridad y defensa para gobiernos y empresas.
Imparto y organizo formación a profesionales de  fuerzas de seguridad, defensa y seguridad privada.
Mi equipo por medio de nuestro grupo empresarial, proporciona todas las áreas de respuesta a las necesidades y retos en estos escenarios (ingeniería, sistemas de seguridad, comunicaciones, selección de personal, planes de seguridad, etc, etc) con capacidad de proyección global por medio de las delegaciones, partners y amigos que he construido en los largos años de trayectoria profesional por todo el mundo.

Tengo el honor de presidir  Asociación Española de Escoltas y Profesionales de la Seguridad, proyecto que me apasiona y  llena mi vida con la buena gente de la seguridad, mi gente.

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Con el equipo de instructores de ASES

 

Si quieres saber algo más de mi en el ámbito profesional: https://es.linkedin.com/in/vicentedelacruz

Si quieres saber algo mas de mi en lo intimo y lo personal, puedes seguir leyendo.

Me apasionan la historia, la sociología y la literatura, todo ello para intentar comprender lo que más me apasiona que es conocer al ser humano, comenzando claro esta por uno mismo.

Decía mi admirado Caderón de la Barca por boca de Segismundo al final del más famoso soliloquio del drama español: http://www.rjgeib.com/thoughts/barca/barca.html

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Y en este sueño que me toco soñar, soñé muchos sueños y en su discurrir vislumbre algunas cosas, entre ellas que estamos hechos de la compleja materia del bien y que por ello buscamos la perfección, aunque en nuestra imperfección y carencias, confundimos constantemente nuestro camino en esa búsqueda del bien y a veces lo transformamos en mal, quizá debido al eterno equilibrio entre el bien y el mal, en el que algo luminoso genera sombras y algo sombrío solo puede revelar luces.

Un vez llegado a esta fatalista conclusión, voy andando el camino de la vida que con sus obstáculos y su inteligente sistema de prueba-error que nos va  abriendo los ojos del alma a nuevas realidades, a una mayor comprensión, tolerancia y profundidad de pensamiento y quizá como ineludible peaje  a una mayor intransigencia, silencio, brevedad…todo me ha llevado a la conclusión de que debes soñar tu camino y en tu soledad, solo puedes hacerlo con las herramientas de tus sueños. Como si de un juego se tratara tienes unas piezas (tu genética, tu educación, tus errores y tus aciertos, tus vivencias) y con ellas vas soñando tu camino.

A mi me gustó el camino espiritual del guerrero, siempre fui combativo, decidido,  disciplinado, paciente, constante, leal, ágil a la vez que rebelde, pueril, frontal, duro, terco, zascandil entre otros muchos defectos propios de mi condición y sexo.

Hay quien empieza de monje y acaba en guerrero, yo empecé de guerrero y  pretendo acabar de monje en el sentido espiritual de ambos términos, y no me refiero a combatir con armas ni a profesar con habito, sino a combatir en la vida y a buscar la verdad, el bien y el perdón hasta que la muerte tenga a bien llevarme. Por ello lector que aquí vienes a llenar tu tiempo con estas líneas que de vez en cuando escribo, debes saber que me gusta sumar  más que restar, que quiero enseñarte lo poco o mucho que sé de cada cosa de forma transparente y honrada, que estoy dispuesto a aprender y corregir, que hasta en lo más asentado en mi pensamiento dudo de mi razón, que no soporto la mediocridad, la falta de educación ni la ignorancia, que de los siete pecados capitales, aunque todos son pecados, hay algunos que para mi deberían pagar tasa superior y el primero de ellos es la envidia, el otro la soberbia y el ultimo la pereza, al igual que hay virtudes que deberían tener una  mayor exención y son para mi la prudencia y la templanza.

Y sobre todas las cosas que lo que más aprecio es la lealtad y lo que mas desprecio es la deslealtad.

 

 

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